Dieta para adelgazar las deudas

Dieta para adelgazar las deudas



Aperitivo

  • Si eres como la mayoría de las personas, seguramente te sobra algún kilo… o tienes alguna deuda que quisieras eliminar. Aunque no existan las recetas mágicas, hoy quiero recomendarte una dieta financiera que espero que te ayude a organizar (y saldar) tus deudas, en el caso de que las tengas.

– Plato principal –

¿Sabías que nuestro comportamiento con la comida, igual que con el dinero, está muchas veces ligado a nuestras emociones? Tweet: ¿Sabías que nuestro comportamiento con la comida, igual que con el dinero, está muchas veces ligado a nuestras emociones? @financialchefs  

¡Pues sí! Al igual que solemos comer de más cuando estamos nerviosos o ansiosos, también solemos gastar de más cuando algo nos perturba o nos sentimos emocionados. money-167735_640 Muchas veces asumimos grandes deudas, como una hipoteca, porque nos enamoramos de la casa de nuestros sueños, sin ponernos a analizar racionalmente si podemos afrontar ese gasto a largo plazo. Otras veces nos endeudamos para llevar a cabo un emprendimiento que creemos que nos dará mucho dinero, sin haber hecho un análisis de viabilidad antes de lanzarnos de lleno.   Como no puedo enumerar todas las situaciones que nos pueden llevar a contraer deudas  sin correr el riesgo de aburrirte, hoy me voy centrar en las más corrientes.  

Existen básicamente dos situaciones:

  1. Tener una actitud desordenada con respecto al dinero y gastar más de lo que nos podemos permitir.
  2. Sufrir una situación inesperada que nos lleva a contraer una deuda: una enfermedad, un accidente, quedarnos sin trabajo, una reparación importante que no teníamos prevista, etc.

Aunque la segunda suele ser una situación grave para la persona involucrada, es fácil evitar que nos suceda en el futuro, siendo ordenados con el dinero y ahorrando para contar con un fondo de emergencia. Un fondo de emergencia adecuado debería permitirnos sobrevivir durante seis meses como mínimo, pagando todos nuestros gastos fijos, si de repente nos quedáramos sin ingresos. O nos permitiría pagar algún imprevisto sin tener que pedir dinero prestado.   En cambio, la primera situación es un poco más compleja, ya que requiere un profundo cambio de hábitos y actitudes, que es uno de los propósitos de los artículos que compartimos en esta revista.

Al igual que haríamos con cualquier dieta alimenticia, antes de empezar tenemos que saber si nuestras deudas suponen un “ligero sobrepeso” en nuestra economía personal o se acercan más a una “obesidad mórbida” que nos podría llevar a la bancarrota financiera.

Para averiguarlo, vamos a servirnos de lápiz y papel.

  1. Escribe en un papel TODAS tus deudas (absolutamente todas): a quién le debes, cuánto le debes, qué intereses te están cobrando y en qué situación de riesgo te encuentras.
  2. Ahora que ya conoces las deudas que tienes, ordénalas según el tipo de interés que te están cobrando. Primero las que te suponen un mayor pago de intereses, después las más “baratas”.
  3. Hecho lo anterior, puedes ordenarlas siguiendo alguno de estos criterios: “riesgo o sueño”. Es decir, las que te pongan en mayor riesgo, como por ejemplo arriesgarte a un embargo si no pagas la hipoteca, o las que te quitan el sueño, como deberle dinero a tu suegro jubilado, aunque no corras ningún “riesgo aparente”. El criterio lo decides tú, de acuerdo con lo que te motive más a actuar.

Recuerda

  • Tanto si tus deudas son con pocos intereses o riesgos, lo que sería un ligero sobrepeso, como si estás a punto de perder tu casa por falta de pago, lo que debes hacer, sí o sí,  es ACTUAR. Esperar para enfrentar los problemas no sólo no los soluciona sino que, en muchos casos, los empeora o los convierte en irremediables.

Muy bien, ahora que ya has elegido el criterio que quieres usar para saldar tus deudas… money-167733_640

Vamos a por el plan o por la dieta financiera propiamente dicha:

  1. Haz una planilla sencilla y apunta todo lo que comes, perdón, lo que gastas, pero absolutamente todo, junto a todo lo que ingresas o ingresarás en los próximos meses.
  2. Como seguramente no te quedará mucho dinero restante (si es que queda algo) para pagar las deudas, es posible que tengas que hacer algunos cambios en tu vida: drásticos y urgentes, si las deudas son grandes, o pequeños ajustes, si son más ligeras. Grandes o pequeños, algunos cambios van a ser imprescindibles.

  ¿Qué cambios necesitas? Bajar tus gastos y aumentar tus ingresos. Vende tu coche, que tu pareja trabaje, consigue otro empleo o manda a tus hijos a un colegio público. Come más arroz y menos carne u olvídate de los regalos de cumpleaños.   Ya sabemos que no suena bien… Pero recuerda que estos cambios no dejan de ser pasajeros en tu vida… Son mucho más insignificantes y reversibles que las posibles consecuencias de no hacerlos: un desahucio o la ruina financiera. Además, piensa que si ya has conseguido una vez todas esas pequeñas comodidades, ¡podrás recuperarlas de nuevo más adelante, cuando la situación mejore! La tranquilidad mental es mucho más necesaria para disfrutar de la vida  que la riqueza material.   Cuando ya tienes claro el plan para aumentar tus ingresos y bajar tus gastos, sabrás aproximadamente la suma de dinero que podrás destinar a pagar las deudas. A continuación, elabora un plan de pagos de acuerdo con el criterio que hayas elegido (riesgo o sueño).   Ahora, negocia tus deudas.   Asume tu responsabilidad, haz saber a tus acreedores tu intención de pagarles y pídeles ayuda. Avisa con tiempo si no podrás pagar a término, para que ellos también puedan organizarse. Con estas acciones no sólo demostrarás que eres una persona digna de respeto que honra sus deudas, sino que además demostrarás tu honestidad y sincera intención, por lo que la mayoría de las personas aceptarán ayudarte o buscar una solución  en conjunto.   ¿Cómo pedir ayuda? Negociando. Negocia plazos, intereses o quita de la deuda, y luego asume compromisos que puedes cumplir basándote en el plan de pagos que habías determinado anteriormente. En serio, sigue esta dieta y te sorprenderás descubriendo cómo, con constancia y tenacidad, tus deudas irán adelgazando.   Y, para finalizar: paga tus deudas y promete sólo lo que puedas cumplir, aunque duela o implique comenzar desde cero.

Y como Postre, recuerda que...

  • Perder los bienes materiales tiene remedio… Perder la reputación, no.
  • Perder los bienes materiales tiene remedio… Perder la salud, no.
  • Perder los bienes materiales tiene remedio… Perder la paz mental, no.

¿Acaso no vale la pena hacer el esfuerzo? Hasta la próxima.

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4 Comentarios

  1. sublime, como siempre! muchas gracias por tan buenos consejos!

  2. Decir las cosas claras es lo correcto, cuando se le aconseja a una persona endeudada que reduzca sus gastos se molestan y comienzan a justificar cada uno de sus gastos como si del aire se tratara, como si se fueran a morir al no tenerlos.

    Debemos poner los pies en la tierra y reconocer nuestras limitan tes económicas, todos aquellos servicios que no sean básicos y que no podemos mantener debemos cancelarlos, todo con el fin de tener mas dinero disponible para abonar a nuestras deudas crediticias y podes solventarlas pronto.

    Excelente articulo.

    Saludos.

    http://www.dinerorapido-finanzaspersonales.com/

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