#Coronavirus ¿Y si…la amenaza eres tú?

#Coronavirus ¿Y si…la amenaza eres tú?

Estoy francamente preocupada. Soy madre de dos hijos pequeños, tengo mi familia en otro país, mi marido viaja constantemente  y si comienzo a pensar en todos los  ¿Y si…?  que podrían pasar, sinceramente me dan ganas de echar a llorar y no salir de la cama. Refugiarme bajo las sábanas como cuando era pequeña y escuchaba un ruido extraño, y creía que el simple hecho de esconderme debajo de una tela de algodón, me volvía  invisible  e intocable.

¿Y si …cierran el cole?  ¿Y si… declaran la cuarentena? ¿Y si ….no tengo comida para subsistir? ¿Y si…alguien me saluda y está contagiado y no lo sabe? ¿Y si …me contagio y no tengo quién cuide de mis hijos?  Y si …, y si… y si…

Pero no, no puedo permitirme pensar eso. He crecido, y ahora entiendo que las sábanas no actúan de capa protectora ni solucionan mágicamente mis temores. También ahora tengo claro que el miedo, cuando paraliza la mente y no me deja pensar con sensatez, no me conduce a nada, al menos a nada bueno.

Entonces, decidí cambiar. Sí, cambiar al menos mi manera de pensar (y por ende actuar) porque cuando no puedo modificar las circunstancias externas que no dependen de  mí, siempre recuerdo  que aunque no sea mi culpa, SIEMPRE es mi responsabilidad.

Al final, no puedo dejar que la mente me domine, que sea mi dueña y yo una mera esclava ejecutora de sus temores. No puedo darle el ejemplo a mis hijos que actúo sin reflexionar, sin poner en duda incluso mis propios pensamientos, porque eso, no solo sería un acto de soberbia asumiendo que mis pensamientos son infalibles, sino que, además iría en contra de todo lo que creo y como profesora, predico. 

Como te decía, que el  COVID-19 exista no es mi culpa obviamente, pero tampoco  la tuya, ni la de los gobiernos, ni la de nadie salvo del coronavirus que un día decidió mutar e infectar a los seres humanos pero… 

¿Que no sea nuestra culpa nos exime de responsabilidad?

 Pues no, en absoluto. Es nuestra responsabilidad decidir cómo actuamos, qué hacemos, incluso hasta qué pensamos sobre ello.

Y fue como un flash, entendiendo eso, entendí todo también. covid19

  ¿Y si… esto es una oportunidad para valorar realmente lo que tenemos? Como los abuelos que hoy es un riesgo visitar en su residencia, pero nos acordamos solo que existen simplemente porque nos prohiben verles.

¿Y si… esto nos sirviera para darnos cuenta que nosotros somos la amenaza? Que nuestra manera de consumir no es viable para el planeta y que a lo mejor no necesitamos tantas cosas.

¿Y si…realmente trabajar tanto para ganar mucho dinero, no es realmente importante? El virus es inclusivo, porque nos mide a todos con el mismo rasero, sin importar el genero, la raza o la condición social. 

¿Y si … esta pandemia nos ayuda a unirnos, a pensar en el otro, a entender que no tengo que arrasar el supermercado porque alguien también podría necesitar comida? 

Es simple, no es tu culpa, pero es tu responsabilidad (y la mía) que controlemos el virus entre todos.

Por eso como reflexión final, considera:

Tú puedes estar contagiado sin que lo sepas, cuídate de no contagiar a nadie más. Lávate las manos todo el rato, estornuda en el codo y lávate las manos de nuevo. Evita ir a sitios donde haya mucha gente y si sospechas o empiezas a tener síntomas, quédate en casa y llama por teléfono a emergencias, ya te dirán que hacer.  No viajes a otros sitios, si no es estrictamente necesario (pero de verdad).

No des la mano a nadie ni les saludes con un beso. Mantente a la distancia de 1 metro mínimo porque podrían contagiarse de ti. Educa a tus hijos a hacer lo mismo.

No vayas al supermercado a comprar comida como si estuviéramos en el Apocalipsis, porque provocaremos el Apocalipsis nosotros, por ello. La profecía autocumplida ¿recuerdas?

 Se racional, solidario, piensa en los demás. Si nos pusieran en cuarentena, y en el peor de los casos te quedaras sin comida, no te preocupes,   el gobierno se encargará de repartir comida. No te morirás de inanición. Y si no tienes papel higiénico, siempre tendrá agua el bidé 🙂

Y por último, considera que si has tenido la suerte de no contagiarte (porque es una cuestión de suerte en la mayoría de los casos) , puede ser una maravillosa oportunidad de : empezar el libro que tanto querías escribir y no tenías tiempo, de disfrutar a tus hijos sin tener que lidiar cada mañana con que llegan tarde al cole, de poder descansar y no hacer nada cuando siempre vas corriendo a todos los sitios, o tu chance de lanzar ese proyecto online que tanto postergas. 

Pero para mí,  lo más importante de esto, es que me sirve de recordatorio para darme cuenta que lo verdaderamente VALIOSO EN MI VIDA, son pocas cosas: la salud, la familia, el amor , los amigos y mis sueños, y los tengo que cuidar, siempre.

Y por último, hoy mi hijo de 6 años se fue triste al colegio porque no podía dar besos y abrazos a nadie, era su única preocupación. Él… lo entendió todo.

Verónica Deambrogio 

@verodeambrogio

#YOMEQUEDOENCASA #QUÉDATEENCASA

 

VERONICA DEAMBROGIO - DIRECTORA GENERAL-Verónica Deambrogio, es Directora de ERF Group® – Proyectos Educativos – Empresa social especializada en ayudar a los niños y jóvenes a desarrollar su potencial y adoptar una actitud emprendedora ante la vida, a través de la Educación Financiera y la Cultura Emprendedora.

También es cofundadora de la Escuela de Jóvenes Emprendedores #EJE y dirige la Escuela de Jóvenes Emprendedores Marina Alta en Benissa (Alicante), ademas de ser la Fundadora de  El Recetario Financiero®

Deja un comentario

O
 

Acceso sólo para suscriptores Suscríbete GRATIS aquí